lunes, 20 de octubre de 2008

No podemos vivir en soledad

Se rompe el cántaro y se sale el agua. Ya sabes. .... Me gustas mucho. Conoces bien lo que quiero, lo que pienso, lo que seremos. .... Llegaste en una bendita hora que nos relajó y relaja más de lo confesable. .... Te hiciste parte de mí en un instante que me descontrola. No seré yo mismo, amiga. .... Me has tumbado a la primera de cambio. Debí estar preparado, pero no ha sido el caso. .... Nublamos la vista con una entereza que nos impone unos criterios salteados. .... Iremos para confesar que todo tiene un claro interés. .... Los fines nos agudizan un ingenio intencionado. No seremos más, pero tampoco menos. .... Ayunamos en esos momentos de una gran carestía. No te puedo decir más. .... Iré para contarte todo lo que pienso. Quedamos. .... Nos trasladamos en una buena etapa en la que aprendemos los dos. .... Hemos contenido algunos golpes con unas avaricias sin saco. Seremos tan buenos como nuestros. .... He decidido perdonarme y volver a tu redil glorioso. Te amo sin interrupciones. .... Hemos invertido todo el proceso, y ahora solo impera el bien. .... Te has convertido en ese ser que nos acostumbra a sentir. .... Me podías haber recordado que somos dos, que me amas, que te amo, que no podemos vivir solos.

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