viernes, 3 de octubre de 2008

En otro espacio vacío

Es de noche, y me buscas en otros brazos. Recorres sola la ciudad, y vuelves con las uñas afiladas como si el mundo se rebelara contra ti. Ya no escuchas, no atiendes, ya no dices tu verdad. Buscas en los brazos de otro lo que no te pude dar. Sin embargo, te equivocas. Por poco, todo se acabó. No sabes lo cerca que hemos estado de vivir una maravillosa historia de amor. Te has ido por la noche a recorrer los espacios que yo dejé vacíos. Ahora dices que tu error fue el mío, y puede que tengas razón. No me pidas que te coja de la mano, que te abrace, que te bese, que te ame. Ya no puedo, ya no tengo consuelo. Me falta el cobijo que a otro diste. Yo no sé lo que ha pasado tras tanto equívoco y deseo truncado, pero sí te digo que me marcho, que no quiero competir. Se acabó el pasado y el presente, amiga mía: yo no tengo una caña de pescar. La existencia se ha roto a bocados, y apenas me ofrezco algo de valor. Nos hemos enfadado por cosas nimias, y lo importante ni siquiera lo hemos visto. Siento que sigas viajando en la noche a otro lecho: lo siento por ti y por mí.

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