domingo, 21 de julio de 2019

Con todo lo bueno


Nos radiografiamos. Nos contactamos con teatralidades que nos preparan con reglas de oro. Nos influenciamos. Hay reservas.

Nos acordamos con referencias flamantes. Hemos rescatado los hechos de antaño. Hemos sido con otros niveles.

Nos colocamos donde queremos y debemos. Hemos de posibilitar lo mejor de lo mejor. Nos preparamos para actuar.

Los eventos nos recuerdan con normas que son en las variedades más manifiestas. Hemos organizado lo mejor.

Nos incidimos con actos nobles. Nos preparamos para aprovechar el viento a favor. Hemos seguido con todo lo bueno.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Nuevos objetivos

Destacas mis deseos:
hago con ellos
un afán mayor
en un Reino de Cielos
que aman.

Subrayas y eres
con nuevos objetivos.

Juan T.

Nos aleccionamos

Nos dividimos.

...

Nos recuperamos.

...

Iremos muy cerca.

...

Nos acoplamos.

...

Nos elevamos.

...

Te creo.

...

Te imagino.

...

Nos aleccionamos.

Juan T.

Nos hacemos permanecer

Mudamos más.

...

Nos controlamos.

...

Nos hablamos.

...

Nos intentamos.

...

Hemos recreado casi todo lo bueno.

...

Nos advertimos.

...

Nos justificamos.

...

Nos hacemos permanecer.

Juan T.

Nos divertimos

Nos respondemos.

...

Nos abrumamos.

...

Nos sentimos enteros.

...

Nos presentimos.

...

Causas.

...

Nos recapitulamos.

...

Nos despertamos.

...

Nos divertimos.

Juan T.

sábado, 20 de julio de 2019

Nos referimos


Cosechamos algunos aspectos que nos regalan motivos con los que nos subimos al desván de las preferencias.

Nos hacemos llegar tonos mágicos que nos endulzan. Subimos donde debemos. Nos consolidamos. Hemos dado autoridades.

Nos proponemos con sumas que son noches de penitencias más que gustosas. Hemos supuesto un sí que nos alaba.

Nos construimos con una versión magnífica que nos prefiere con todo y más. Nos ponemos donde debemos.

Los hechos nos rodean de penitencias más que gustosas. Nos compartimos. Hemos arropado los cómputos de antaño. Nos referimos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Consentidos

Nos aclaramos
en el momento estelar.

Nos debemos
a la vida misma
con recuerdos que nos llaman
con todo tipo de opciones,
que las tenemos.

Hemos de reponernos.
Las historias son.
Me consientes,
y yo a ti.

Juan T.

Hemos dado pasos

Replicamos.

...

Nos mostramos.

...

Nos estiramos.

...

Nos debemos.

...

Defendemos.

...

Nos hemos recreado.

...

Desarrollamos.

...

Nos elegimos.

...

Decidimos.

...

Partimos.

...

Nos hemos dicho todo.

...

Modificamos.

...

Nos adentramos.

...

Hemos dado pasos.

Juan T.

Construyes

Nos trasladamos.

...

Nos dejamos ir.

...

Ocurre.

...

Nos fomentamos.

...

Nos alcanzamos.

...

Reponemos.

...

Hemos asistido a lo bueno.

...

Nos queremos.

...

Nos versionamos.

...

Ya damos más pasos.

..

Nos contamos.

...

Nos invertimos.

...

Nos proponemos.

...

Construyes.

Juan T.

viernes, 19 de julio de 2019

Gracias eternas


Nos influimos con unos gustos que son recuerdos de los momentos estelares, que nos procuraron sensaciones de cariño.

Nos aclaramos con la modificación que nos lleva donde aparecemos con compensaciones más que creíbles. Hemos hallado mucho.

Nos superamos. Nos motivamos. Nos damos mucha confianza. Hemos de averiguar lo que nos vale la pena.

Nos hemos de preparar con batallas nuevas que nos han de prevenir con implementaciones más que estimadas.

Nos postulamos para ser felices, y lo somos en determinados lares que suponen las gracias que nos eternizan en el amor.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Me asombras

Asombras
con ese amor
que nos descubre
a un nuevo mundo
que nos protege.

Eres fuerte,
todo, más,
y sigues:
me das.

Eso: me asombras.

Juan T.

Irás

Me aventajas.
...
Me mueves.
...
Contemplas.
...
Sigues.
...
Suplicas.
...
Te creces.
...
Irás.

Juan T.

jueves, 18 de julio de 2019

Con grandeza


Multiplicamos los aspectos más nobles con un toque que nos aclara qué hacer en cada instante. Hemos hallado motivaciones.

Nos cultivamos con reglas de oro que nos predicen con cambios para mejor. Hemos dado con mucho. Nos necesitamos.

Predices algunos aspectos que nos llevan por doquier con la mejor arma, que hemos de compartir. Nos animamos.

Nos arreglamos el cuerpo con una seguridad que nos conduce por doquier con una norma que nos universaliza.

Nos exceptuamos para llegar. Hemos sido con vehemencia. Iremos apareciendo poco a poco. Somos y seremos con grandeza.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Compartimos

Anhelas amor,
y amor compartimos
en todo lo que es
postura diestra
con hechos que refuerzan.

Deseas que nos veamos,
y pronto cumpliremos.

Compartimos:
somos y multiplicamos.

Juan T.

Nos controlamos

Llamas otra vez.

...

Nos seguimos.

...

Tributamos.

...

Predices.

...

Nos implicamos.

...

Nos rodeamos.

...

Deseas todo.

...

Hay más.

...

Nos controlamos.

Juan T.

miércoles, 17 de julio de 2019

Donde debemos


Muevo mis deseos hacia ti, y en ellos concierto y reconozco la base con la que me convenzo de todo cuanto soy.

Nos enamoramos. Nos posibilitamos. Nos suponemos. Nos añadimos. Nos adiestramos. Nos recorremos.

Hemos vivido esa parte de experiencia que gusta tanto y tan bien. Nos ponemos a sumar. Hemos consolidado los pasos.

Los elementos y conceptos de siempre nos conducen por vericuetos que no resultan ya extraños. Me gustas.

Hemos aplaudido algunos cambios con mejoras que nos imprimen alegría y buen carácter. Nos ubicamos donde debemos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Amamos

Aseguras
un poco de amor
y sigues
por una estela
que nos invita a soñar.

Seguimos
con la voluntad de ser.
Nos amamos.

Juan T.

Hay más virtud

Nos reponemos.

...

Nos añadimos.
...

Nos complementamos.

...

Nos proponemos.
...

Adecuamos.

...

Te digo.

...

Dispongo.

...

Nos atrapamos.

...

Hemos recreado.

...

Totalizamos.

...

Nos demoramos.

...

Hay más virtud.

Juan T.

martes, 16 de julio de 2019

En cada señal

Amo tus sabores,
los rincones más emotivos,
y soy por ti
en cada señal
que me dejas en el alma,
que a ti pertenece.

Juan T.

Somos para la eternidad


Superamos algunas caricias que durante un tiempo echamos en falta. Nos conmovemos mucho. Hemos hallado motivos.

Nos aclaramos en el trance final con un toque casi mágico. Hemos supuesto. Nos realizamos. Nos consolidamos.

Las empatías de antaño nos conducen por doquier con una voluntad que previene con unos aspectos mágicos.

Hemos de emprender las discusiones que nos liberaron. Las consultas han sido otra vez, como siempre, con una destacada caricia.

Los hechos nos presentan aspectos básicos. Hemos declarado la idea de un porvenir con una destreza profunda. Somos para la eternidad.

Juan TOMÁS FRUTOS.

lunes, 15 de julio de 2019

Hemos aprendido

Movilizo
tus diáfanos deseos
hasta otro flamante día
con un amor que hermosea.



Nos afirmamos
con ingredientes queridos.


Hemos aprendido mucho.
Movilizamos estamos.



Juan T.

Nos adelantamos un poco más

Nos rodeamos de pacientes querencias que nos ponen en la mejor prueba. Hemos acelerado los pasos de antaño.

Nos moldeamos. Hemos sido con un toque maestro. Nos movilizamos. Hemos querido otra vez. Nos enganchamos.

Los envoltorios nos plantean una regla que es casi de oro. Hemos determinado. Los usos nos proponen costumbres con las que ser.

Nos preparamos con reacciones nobles que nos indican por dónde movernos. Hemos hecho caso. Nos consideramos con lealtad.

Las devociones nos inclinan hacia el otro lado de una balanza que conmueve. Nos adelantamos un poco más.


Juan TOMÁS FRUTOS.

El principio de los tiempos

Mira esos deseos
que nos reconocen
y sigue
hasta el principio de los tiempos.

Ahí estamos.


Juan T.

domingo, 14 de julio de 2019

Entre deseos

Entre deseos

I

Te espero.
Corro hacia tu deseo.
Nos vemos en la cercanía
que propone mejoras.
Nos preguntamos:
somos más.
Corremos.
Nos saciaremos.


II

Nos añoramos
en esta buena mañana
que nos indica el camino.

Nos despertamos juntos
para amarnos,
para querer el día,
para defender la dicha
de estar vivos.

Nos mostramos satisfechos.
Compartimos sensaciones.
Se me ocurren muchas ideas.
Las descifraremos.

III

Nos relatamos
el deseo
con dos besos.

Nos ponemos a sumar
con reconocimientos
que nos avalan
en todo cuanto tendremos
que hacer.
Nos afincamos
en los anhelos más cariñosos.
Subimos:
podremos ser.
Nos regalamos el mejor papel.
Lo ensayaremos bien
para hacerlo perfecto.
Aguarda el infinito:
puede que mucho más.


Juan Tomás Frutos.

Nos superamos


Nos transformamos por lo que sucede. Nos mostramos con aniversarios que nos invitan a recuperar los hechos que nos conmueven.

Nos analizamos con recuerdos que demuestran que somos en el mismo amor. Nos controlamos. Hemos sido todo.

Nos consultamos. Hemos cumplido con los eventos que nos reproducen con serenas intenciones que contribuyen a la paz.

Nos hemos hecho vivir. Nos apoyamos con secuencias nuevas. Hemos adorado la existencia con ideales que nos sostendrán.

Nos señalamos momentos que nos regalan las paciencias con las que nos movemos con claridades renovadas. Nos superamos.

Juan TOMÁS FRUTOS. 

En lo serio


Nos reflejamos entre caprichos que buscan la perfección. Nos invitamos. Hemos buscado los preludios que nos han de dar los mejores roles.

Nos manifestamos con costumbres ancestrales. Nos recreamos. Nos introducimos en otros lares. Nos regalamos importancias.

Nos limpiamos. Hemos caído y nos hemos levantado. Nos dejamos avanzar con toda la lealtad posible. Nos alegramos.

Nos hemos dado la suerte de siempre. Nos restauramos. Hemos cerrado y abierto de par de par. Nos pasamos.

Nos nombramos. Hemos sido en lo tradicional. Nos especializamos. Nos rememoramos. Hemos seguido en lo serio.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Somos más

Te espero.
Corro hacia tu deseo.
Nos vemos en la cercanía
que propone mejoras.
Nos preguntamos:
somos más.
Corremos.

Juan T.

Queremos el día

Nos añoramos
en esta buena mañana
que nos indica el camino.

Nos despertamos juntos
para amarnos,
para querer el día,
para defender la dicha
de estar vivos.

Nos mostramos satisfechos
y compartimos sensaciones.

Juan T.

viernes, 12 de julio de 2019

Hemos pedido lo suficiente


Nos animamos para estar donde debemos, con un trazo nuevo que nos recupere esa parte que debemos compartir.

Nos añoramos con un tiento que nos lleva donde fuimos un poco más inteligentes. Nos enamoramos de la vida.

Nos situamos con unos recuerdos que nos colocan con una fórmula de buenos apaños. Hemos hallado momentos.

Nos reciclamos. Nos invitamos a estar con una receta mágica que reclama un poco más. Nos resulta. Hemos dado algunas palabras. 

Nos alimentamos con un gozo que nos hace vivir la eternidad que nos recicla. Hemos pedido lo suficiente.

Juan TOMÁS FRUTOS. 

Territorio concreto

Concretamos algunos deseos
que cumplimos
para ser realidad.

Los sueños necesitan
un poco de territorio.

Con nosotros tendrán todo.
Iremos concretando.

Juan T.

jueves, 11 de julio de 2019

Ilusión

Avanzas un deseo.
Estamos los dos.
¡Me hace mucha ilusión!
Avanzamos.

Juan T.

miércoles, 10 de julio de 2019

Nos queremos mucho


Nos comunicamos lo mejor, y seguimos como si todo tuviera algo de sentido. Nos convocamos. Hemos sellado movimientos.

Nos colamos por la parte de atrás, con recuerdos que fueron. Nos motivamos. Hemos acudido a la llamada.

Nos volcamos en experiencias nobles que nos ponen a prueba. Hemos acudido a la vida misma con recuerdos de mayoría de edad.

Nos conjugamos con las estrellas y seguimos hacia un mar de sensaciones. Nos promovemos. Hemos sido en la maravilla que aclama recuerdos relucientes.

Nos declaramos en un nuevo lugar. Allí vemos y somos con voluntades profundas. Nos queremos mucho.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Hemos abundado

Nos aplicamos en remedios
que nos ponen a prueba
con dones y amistades
que invitan a lo mejor.

Nos formulamos respuestas
y seguimos hacia un mar
de benditas sensaciones.

Nos posibilitamos.
Hemos abundado.

Juan T.

martes, 9 de julio de 2019

Eres tú


Eres tú

Te quiero como eres. Nos alimentamos.

Nos enseñamos a seguir. Nos inventamos más.

Hemos resuelto todo. Nos consolamos.

Nos debemos a los mejores apaños. Hemos acudido.

Nos tocaremos. Hemos pedido más.

Nos inventamos ese todo que aclara. La existencia eres tú.

Juan TOMÁS FRUTOS. 

lunes, 8 de julio de 2019

Completos


Nos buscamos en unas reuniones que nos ponen a prueba. Nos alentamos. Hemos destacado la vida con más vida.

Nos hacemos importantes. Nos coaligamos. Hemos resuelto algunas dudas con reglas de oro que nos despiertan.

Nos conformamos. Hemos dado con ángulos que proyectan el presente con toques mágicos. Hemos adecuado las existencias de siempre.

Nos embarcamos. Hemos topado con los corazones que nos ponen en el sitio ideal. Nos aumentamos. Hemos quedado.

Nos situamos estupendamente. Hemos contrastado algunas dudas. Nos prestamos mitades que nos hacen completos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

Como uno

Entramos
en varios deseos de paz
que nos hacen liderar
algunos encuentros.

Nos toca vivir
conformados como uno.
Entramos.
Ya.

Juan T.

Nos adelantamos

Nos juzgamos.

...

Nos asimilamos.

...

Deseas.

...

Nos disponemos.

...

Nos abrimos.

...

Declaras.

...

Nos preparamos.

...

Nos asumimos.

...

Hemos resuelto mucho.

...

Nos alimentamos.

...

Conviertes.

...

Citas.

...

Me propones.

...

Nos cambiamos.

...

Nos alineamos.

...

Dejaremos.

...

Nos adelantamos.

Juan T.

Nos motivamos

Nos damos puntos.

...

Nos salvamos.

...

Nos comemos.

...

Nos proponemos.

...

Nos insistimos.

...

Detallamos.

...

Nos motivamos.

Juan T.

Te diremos

Destapas.

...

Reunimos.

...

Nos diseñamos.

...

Nos perpetuamos.

...

Nos flexibilizamos.

...

Nos adecuamos.

...

Nos enseñamos.

...

Nos afrontamos.

...

Seguimos.

...

Nos presentamos.

...

Digamos.

...

Formulamos.

...

Nos hemos dicho todo.

...

Nos encerramos.

...

Te diremos.

Juan T.

Nos entendemos

Nos esperamos.

...

Nos conformamos.

...

Nos damos alternativas.

...

Vives.

..

Nos nombramos.

...

Nos abandonamos.

...

Nos consolidamos.

...

Nos intentamos.

...

Nos quedamos.

...

Nos planificamos.

...

Nos hemos indicado mucho amor.

...

Nos acercamos.

...

Nos brindamos.

...

Nos estrenamos.

...

Nos estiramos de nuevo.

...

Inclinas.

...

Nos operamos.

...

Hemos añadido amor.

...

Nos mostramos.

...

Hemos adecuado la vida.

...

Nos entendemos.

Juan T.

domingo, 7 de julio de 2019

Hemos respondido

Llamemos.

...

Nos olvidaremos.

...

Hay buenas preguntas.

...

Tiendes.

...

Nos hemos sido.

...

Tomemos.

...

Nos registramos.

...

Hemos respondido.

Juan T.

Cultivas

Nos movemos.

...

Nos agotamos.

...

Nos razonamos.

...

Nos vinculamos.

...

Nos ladeamos.

...

Nos bloqueamos.

...

Nos terminamos.

...

Rastreamos.

...

Anhelamos.

...

Hemos reforzado.

...

Caes.

...

Nos subimos.

...

Nos consideramos.

...

Vinculamos.

...

Modelamos.

...

Hemos rescatado.

...

Refrendas.

...

Nos modificamos.

...

Hemos adecuado los discursos.

...

Nos haremos volver.

...

La vida sigue.

...

Nos decantamos.

...

Hemos resoplado.

...

Nos callamos.

...

Nos aumentamos.

...

Nos quedamos.

...

Nos hablaremos.

...

Nos suponemos.

...

Cultivas.

Juan T.

Me vendré

Represento.

...

Te digo.

...

Me voy.

...

Me dibujo.

...

Considero.

...

Me las apaño.

...

Hemos respondido.

...

Implicas.

...

Te señalo.

...

Me vendré.

Juan T.

Iremos

Nos convencemos.

...

Pides.

...

Nos ponemos.

...

Nos colocamos.

...

Demos.

...

Seamos.

...

Nos postulamos.

...

Rechazas.

...

Iremos.

Juan T.

Disfrutar el amanecer

Estructuras
el deseo de antaño
para recoger las mieles
de un día que llega
con anhelos compartidos,
con respeto, con felicidad,
con lo que alberga
un sentido, diríamos, ideal.

Nos mantenemos
en ese sitio que litiga
contra lo que fue,
contra lo que vino,
y que extiende el paseo
por lo más hermoso,
que siempre tiene sabor
a caricias, a ternura,
a amor de verdad.

Descuellas
en un nuevo lugar,
en el que somos fusión pura.
Nos hemos alentado
para mitigar los años,
que siguen
como si todo fuera a mejor.
Puede que sea así
en esta noche compartida,
que indica el valor
de los números y de la memoria.

Has salido al mar
que encumbra ansias
de paz y de dicha.
Nos solidarizamos.
En él eres tú.

Los dos nos sabemos
tras ese sí que lima asperezas
hasta dejarnos un mensaje
de creencia y querencia.

Podemos conformarnos
en el afán mayúsculo
por ser y estar.
El aquí y ahora lleva
nuestros nombres,
que saben a amanecer.
Vamos a intentar disfrutarlo.

Juan Tomás Frutos.

Nos terminamos

Refrescas.

...

Me miras.

...

Me pongo.

...

Desembarcamos.

...

Nos ofrecemos a otro mar.

...

Nos ponemos a rezar.

...

Sales otra vez.

...

Nos terminamos.

Juan T.

Ya estamos


Reaccionamos ante las virtudes de quienes vienen en son de paz. Nos conmemoramos. Hemos hallado muchos motivos.

Nos ubicamos en los lados que nos prometen y regalan garantías con las que asumir que es posible en otra vida.

Nos hemos ladeado para regresar al mismo punto. Nos colocamos con baluartes esperanzados y hermosos que nos proponen cambios.

La vida nos mejora. Hemos sido en la noria y en la noche. El día nos repone con aspectos espectaculares. 

Nos ponemos a batallar con reglas de oro que nos prometen mejorías con reposiciones a un mar de sensaciones. Ya estamos.

Juan TOMÁS FRUTOS. 

sábado, 6 de julio de 2019

Destacas

Resistimos.

...

Nos abocamos.

...

Deseas.

...

Nos comentamos.

...

Nos tildamos.

...

Situamos.

...

Destacas.

Juan T.

viernes, 19 de febrero de 2010

Jover, simpatía y generosidad

El pintor Juan José García Jover nace y vive a caballo entre el barrio de El Carmen y el de San Antolín, en Murcia. Con una existencia dedicada a varios oficios, y, sobre todo, a la tarea de aprender, ha sido, y es, un artista tan autodidacta como perfeccionista.

Con sus cuarenta años de pintor a cuestas, ha expuesto en las principales ciudades españolas, e incluso ha hecho sus pinitos en alguna capital europea. En Alemania ha vendido parte de su obra de su segunda etapa pictórica, más realista que la actual.

Actualmente bebe de varias fuentes y gusta de estar en lo que llama "presente-futuro", esto es, en vanguardia.

Hay en su obra ribetes de grandes pintores como Dalí o Miró, pero, singularmente, gusta de ser él mismo en libertad. Ha escrito también varios libros sobre su trabajo como pintor y analista de almas. El último es su "Interpretación de los Sueños".

Le damos las gracias por su simpatía y, fundamentalmente, por su generosidad.

lunes, 21 de diciembre de 2009

En la contemplación comunicativa del frío y el calor

Dediquemos tiempo a ver lo que acontece y a valorarlo. No pasemos de puntillas y sin dar con las claves de lo que nos debe importar. La naturaleza humana y el ecosistema en el que vivimos tiene un poco de todo. La visión también entraña contemplaciones dispares. Eso, en esencia, es bueno. Hay teóricos que nos hablan de la existencia de colores fríos y cálidos, en función de la percepción o de la impresión que nos provoca su contemplación espontánea o reiterada, esto es, a la primera de cambio o de manera constante. Es así. La subjetividad, nuestra propia formación, la impronta que nos deja la experiencia y el aprendizaje individual y colectivo hacen que veamos lo que nos rodea en base a las circunstancias previas que hemos contemplado o incluso heredado genéticamente.

Como esto es así, hemos de procurar en todo momento tener en cuenta no sólo lo que contamos, si cómo nos llega, en qué momento, con qué condicionantes, y, en paralelo, fomentando la necesaria empatía con aquellos/as que nos rodean y que, sin duda, nos ofertan su ideario día tras día conforme a lo que han ido recibiendo desde sus respectivas atalayas.

Suelo repetir, porque así lo han dicho otros a lo largo de los siglos, que el punto medio es virtuoso, y no porque tenga que ser el único, sino porque permite un entendimiento más de conjunto. Fomenta, como advertimos por lógica, equidistancias, o, dicho de otro modo, unas mayores cercanías. Por lo tanto, debemos intentar que los términos denoten frío y calor, en sus acepciones más amplias, para todos/as, de modo que nadie se sienta ignorado ni agredido en sus pensamientos, al menos no de manera radical. El consenso es la base para que prosiga la comunicación, y por ello ésta debe entrañar esa simiente.

Busquemos y hallemos esos linajes que nos invitan a que el pacto sea la base para resolver los conflictos, e incluso para prevenirlos. Es lo mejor, debe serlo. No dejemos para mañana esta actitud, pues el coste puede ser mayor. No olvidemos que la relatividad de las cosas hace que no siempre veamos los eventos como nos gustaría. Por consiguiente, tener en cuenta que cada cual es diferente, a menudo maravillosamente distinto, y que entre todos podemos construir una realidad, es una actitud que engrandece a todos, sea cual sea su parecer, siempre que éste tenga en cuenta los derechos y libertades de cada uno.

Llega el invierno, y el frío sucede al calor. Es el ciclo de la vida, y como tal hay que verlo. Lo aconsejable es aceptar las vivencias cuando llegan de manera natural y en los tiempos y formas que toca, según las estaciones humanas, terrenales y hasta medioambientales. Es bueno el cambio, incluso para no mal acostumbrarnos a lo que nos acontece. La existencia humana es eso: un poco de todo, con miradas y temperaturas diversas. Hay está la lindeza, el amor, el secreto de un poco de felicidad, el ansia y la pasión como estructura fundamental de nuestro caminar… Busquemos, pues, el calor, pero dejemos que el frío de vez en cuando nos despierte a otros sentimientos comunicativos. Son. La templaza, la moderación y la perspectiva de todos/as y para todos/as son buenas compañías. En la contemplación hay mucho aprendizaje, como en el silencio, como en el análisis. Tomemos nota.

Juan TOMÁS FRUTOS.

sábado, 19 de diciembre de 2009

El pintor de la hermosa mirada

Molina Sánchez nos deja uno de los mejores legados de la pintura murciana

El pintor de la hermosa mirada

Puede que suene a tópico, pero debemos decir que nos sentimos un poco huérfanos. Se nos ha marchado un ser humano tan bondadoso en lo personal como excelente en su profesión, la pintura. El ciclo de la vida se consuma, y continúa. No podemos evitarlo. Una persona muy querida, José Antonio Molina Sánchez, ya viaja hacia ese cielo que tanto amó en la Tierra. Fue una persona afortunada. Tuvo talento; fue devoto de su trabajo, de su familia, de sus amigos; supo entregarse a todo cuanto realizó; y, además, fue capaz de hacer el bien con tranquilidad, con valentía, con sosiego, con placidez.
Su mirada limpia ya denotaba lo que venía tras ella: era un buen hombre, sí, en el sentido pleno de una palabra que se desgasta en ocasiones en esta bella existencia comprometida en exceso con las prisas. Fue bueno y razonable.
Busco la belleza, y la halló. Su obra es fruto de la excelencia, del equilibrio en libertad, de la técnica no amaestrada, de la innovación en la vanguardia complaciente. Decir lo que es su trabajo pictórico es llegar tarde a contar una obviedad, pero sí resaltaré su enorme gusto por los colores, que trenzaba como nadie. Mezclaba aires diversos, que parecían consecuencia de la misma vida, como si la cordura fuera anónimamente, y de manera natural, un resultado especial de tonalidades vistosas.
Fue (y lo es, dondequiera que esté) generoso. Moldeó su alma sincera con buenas acciones, y ahí queda ese legado que deberemos saber interpretar para las generaciones venideras. Fue capaz de dar originalidad a lo que nos sucede alrededor.
Ha sido longevo en años, en producción pictórica, y, aunque suene a repetido, en actitudes bondadosas. Intentó ver la cara amable de la existencia, de las acciones, de sus resultados. Por eso sus imágenes son tan cariñosas. Son como él.
En un universo necesitado de buenos ejemplos hallamos milagrosamente en su figura uno muy descollante. Nos llegó como un brindis sincero a la vida, como un homenaje a lo humano en forma de caminar, sencillamente en el día a día, lo cual le otorga todavía más mérito.
Se nos ha ido uno bueno, uno de los grandes, irrepetible. Vivirá con ese amor que tanto nos repartió en su estancia entre nosotros. Le juramos también un cariño eterno, el mismo que él nos regaló, el mismo que será imperecedero a través de su obra. Gracias, José Antonio, por tanto, y por ser como has sido. Deseo que tu vuelo pictórico siga siendo sobre un arco iris. Nos deja una bendita y hermosa herencia que procuraremos fomentar. Ha sido un placer. Lo es. De algún modo, por sus sentimientos, a través de su pintura, siempre estaremos juntos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

lunes, 14 de diciembre de 2009

LIBRO EN FAVOR DE AIDEMAR

Está compuesto de sesenta poemas y sesenta ilustraciones

AIDEMAR edita el libro “Tiempo de ejemplos y esperanzas”

Con él se van a recaudar fondos para sus nuevas instalaciones en San Javier

Buscamos la excepción ante una norma no escrita que deseamos cambiar. Lo positivo, que es mayoritario, debe tener más presencia social. Frente a las noticias que a menudo nos asaltan desde los medios de comunicación, y que tienen una alta carga en negativo, nos centramos en algo bien distinto: la visión anónima de actuaciones solidarias. ”Tiempo de ejemplos y esperanzas”: éste es el título de un libro que hemos confeccionado para, en el marco de la Navidad, concienciar sobre la necesidad de apoyar y respetar a los demás, sobre todo a los más necesitados, al tiempo que se pretende recaudar fondos para la Asociación para la Integración del Discapacitado de la Comarca del Mar Menor (AIDEMAR).

Está compuesto de unas sesenta poesías, que van acompañadas de otras tantas ilustraciones, en este caso obra de la pintora Joaquina Illán Belando. Con ellas, vemos, imaginamos, versionamos la realidad de los voluntarios, de los entregados a los otros, con los que nos recreamos en situaciones tan cotidianas como anónimas.

En cinco partes aparecen flores, miradas, deseos, momentos de ternura, mucho amor, sensaciones, colores, aromas, toda una cultura de la solidaridad que nos estremece y que, sin duda, nos hace más fuertes. Al menos, eso pretende. Estamos listos, según se desprende de esta prosa poética, para ser, para disfrutar, para ubicarnos en la felicidad, y, gracias a ella, no lo olvidemos, damos con nuestros deseos más íntimos de alcanzar grados de auténtica humanidad. Es cuestión de intentarlo. Lo podemos lograr, como otros lo consiguen.

Reflexionamos, en este libro, sobre los modelos y ejemplos de nuestro tiempo, vistos desde la óptica de quien observa el semblante y las obras de aquellos y aquellas que colaboran sin pedir nada a cambio. Pedimos respeto y consideración para ellos/as. Advertimos encuentros ideales, que consideramos los ejes de la vida, y solicitamos que, ante la pena y el dolor, dejemos que vivan en paz quienes saben interpretarlos en sus diversas actuaciones para socorrer, para mitigar, para aminorar lo que sucede. Reclamamos que nos armemos de valor.

Hay, además de las poesías, un segundo ritmo de lectura. Están, como hemos anticipado, las ilustraciones de Joaquina, que aparecen salpicando los poemas, con sus guiños, con sus pequeñas píldoras, pidiendo paso para quien no se introduce a la primera en la prosa poética y, realmente, busca un consejo, un ademán, una experiencia, una mirada cómplice. Las manzanas, los caramelos, las mariposas, los pájaros, el Sol, la Naturaleza… todo nos sonríe con un libro que busca el lector para sentirlo, para aproximarse a su corazón, para alimentarlo.

Podemos leer 128 páginas en esta obra que rezuma mucho más contenido del que seamos capaces de consumir en una primera lectura. Seguro que tú te verás en los versos, en los párrafos, en los dibujos, en esa mariposa que, ya en la portada, supera la escalera de la vida y, pese a su fragilidad, sube a lo más alto.

Giramos, en estos versos, como en las mismas citas del final, por numerosos vericuetos. Todos tienen ilusión, pasión, rebeldía en positivo, esto es, ésa que no acepta complejidades. Busquemos en el mundo de los sueños, que está más cerca de la realidad de lo que creemos. Nos debemos tanto, parafraseando una de las poesías, que lo mejor que podemos hacer es estimarnos a nosotros mismos para solventar cualquier obstáculo, para mejorarnos por el camino. Como decimos, si creemos, será. Estamos convencidos de que este tiempo nuestro está llamado a la esperanza. Ejemplos para ello los hay por doquier. Uno de ellos, magnífico, es el de AIDEMAR, que cada día procura asistencia a más de 500 niños. Se trata de toda una experiencia de vida.

Juan TOMÁS FRUTOS.


*Reseña:

Título: Tiempo de ejemplos y esperanzas.
Autor: Juan TOMÁS FRUTOS.
Ilustradora: Joaquina Illán Belando.
Edita: AIDEMAR (Murcia-2009).

lunes, 9 de noviembre de 2009

Un último lugar

Me infundes un respeto donde hallamos salidas a las cuestiones que nos rememoran un último lugar.

Salida a la confusión

Nos confundimos con un nuevo pronóstico donde encontramos salidas a los momentos más confusos.

Algo veremos

Nos postulamos con emergentes palacios que me procuran llegar a la dedicación plena. Algo veremos.

Para el ver el cielo

Hoy busco consuelo en ti, y hallo algunas fragancias que me recuerdan lo que fuimos. Nos tumbamos para ver el cielo.

viernes, 16 de octubre de 2009

A varios toreros

“ENTRE LUCES Y SOMBRAS”

Valiente y alegre: así eres tú, así te muestras a los tuyos, a tu gente, ante el toro, que te ha mirado con respeto. Entrega, amigo Pepín, nunca te ha faltado. Has conectado como pocos con el público y con tu oponente, al que, aún dándole la espalda con coraje, le has mirado a la cara y a los ojos…, y ahí te has visto.


Buscas ese pase elegantemente atrevido, entre tierno y peligroso, como sabido, esperando, probando, tanteando, doblando la ocasión a la vida, que se muestra tan frágil y tenue como dramáticamente entera. Eres un lujo, José Tomás.


Clasicismo, torería, valor, arte, saber estar, técnica, naturalidad… Todos los calificativos caben en ti, Morante de la Puebla, único, heredero de una raza especial de toreros que mantienen las más puras esencias.

Juan TOMÁS FRUTOS.

sábado, 10 de octubre de 2009

Intuiciones taurinas

-El arte adquiere tintes variopintos con trajes de colores, con capas y estelas, con gracejos y contemplaciones señoriales.

-Vives en la dormida sensación de un momento querido, soñado, suelto, causa y resolución de lo que tiene sentido sólo en el ruedo de la vida.

-No hay trampa: estamos tú y yo, siendo únicos en este todo efímero que nos ha tocado.

-Nos aclaman por lo que ven, y no por lo que somos. Nos intuimos.

-Imprimes carácter a mi ser, que se alimenta en ti, gracias a lo que me cuentas. Estamos hechos el uno para el otro.

-Todo el tiempo se alía para alimentar esta tarde.

-Antes de conocernos, sabíamos de este encuentro, inevitable, con dosis de fatalidad.

-Interpretemos luego lo que sucede: ahora debemos experimentarlo sin agarrarnos a ninguna condición.

-Sembramos ese alimento que surge de las suertes diseñadas con un arte tan espontáneo como estudiado. Hay reglas no escritas.

-Te diría, pero es mejor que me mires, que me veas, que me comprendas.

Juan Tomás.

viernes, 9 de octubre de 2009

Conocimiento y comunicación

El conocimiento nos viene de la comunicación, sí, con nosotros mismos, con la cultura histórica, con la experiencia, con los demás. Hemos de aprender de todo, todos los días. No paremos. Ése es un viaje de retorno con un equipaje variado, que nos muestre salubres. Hemos de mantener esa línea de comunicación multidisciplinar que nos invite a acoger diversos estados de ánimo, posturas complementarias y raíces de todo género. La pluralidad ha de ir acompañada de pluralismo, de buenos deseos, de lindas experiencias sin ocasos. Miremos más allá, y tratemos de ver lo que se esconde en la naturaleza de las cosas, que, a menudo, no se esconde verdaderamente: ocurre que no lo vemos con la facilidad de su sencillez. Evitemos asperezas.

Abramos las ventanas, quitemos las puertas, sintamos que estamos en la misma onda, porque verdaderamente lo estamos. En muchos momentos simplificamos las cosas complejas y hacemos complicadas las que son entendibles a la primera, o deberían serlo. Mudemos el chip. Intentemos dar con ese modelo que ha de salpicarse de flexibilidad, de planeamiento, de mesura, de idas y de vueltas hacia ese lado que ha de proponer un cambio de mentalidad en la idea de aprender todos de todos. Durante la historia hemos demostrado que somos capaces de ello, y de mucho más.

Cojamos, pues, con entereza las posibilidades que nos vienen con una frescura enorme y, además, con el anhelo de transformación. Podemos acercarnos más, y conocer más, en la seguridad de que nos sentiremos más confortados con la naturaleza de un entorno que hemos de admirar como aliado que es.

Apliquemos el remedio de sanar con la meditación, con los intercambios de pareceres, con las voluntades decididas de llegar a los puntos y cimas donde todos tendremos el uso de la palabra desde los soportes democráticos de la tolerancia, del respeto, del cumplimiento de los derechos y deberes de cada cual, etc. Es una buena opción, quizá la mejor, puede que la única que nos hará libres de verdad.

No vendamos conocimiento, sino más bien tratemos de compartirlo con generosidad y perspectiva de futuro. Con la línea comunicativa abierta, sin trazar fronteras ni límites, con el corazón ampliado y dulcificado por la voluntad cotidiana de ser en sociedad, insistamos desde la interacción informativa para estar más en ese escenario en el que juntos podremos y seremos lo que todos queramos ser. Digamos el qué, el cómo, el porqué, el para qué, sin olvidar a los protagonistas, que han de ser amplios y heterogéneos, lo cual constituirá una base interesante, fuerte y relevante de verdad. Pensemos en seguir comunicando, o en comunicar mejor, según el caso. Esperamos que la línea esté abierta. A ello hemos de contribuir cada uno de nosotros y de nosotras en la convicción de que la vida será mucho más bonita. Los ejes, las bases, han de surgir de esos dos complementos que son el conocimiento y la comunicación. Empecemos en el orden que sea, pero lleguemos, por favor, a conjugarlos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

jueves, 8 de octubre de 2009

A propósito del mundo taurino

-Eres de otra estirpe, heredero de la historia, que, esta tarde, se encuentra con su esencia.

-Nos abandonamos en esta faena para reconocer lo que hemos sido, lo que somos.

-El poder está en la embestida a la vida, convertida en esta lucha de sempiternos segundos.

-Nos congraciamos con el pudor y nos mostramos con familiaridad aunque somos dos desconocidos.

-Somos de perfil, con garbo, moviéndonos en el albero, en el aire.

-No me cuentes quién soy: lo veo en tus ojos, lo siento en tus mugidos.

-Tengo valor por fuera, aunque el espíritu flaquea. Aguantemos el dolor que nos llevará a la gloria.

-Entras a los lances, a mis peticiones de un recorrido que nos eleva con el color rojo.

-La soledad recorre todo mi ser. Mis venas van a estallar. Tú y yo somos el centro del universo, de su fuerte hermosura.

Juan Tomás.

martes, 6 de octubre de 2009

Más ideas taurinas

-Eres ese destello que me ilumina en las sombras de la pugna de igual a igual con la Naturaleza.

-Te miro a los ojos, y me veo a mí, luchando con ese interior apasionado.

-Hay todo un planteamiento de avances y de retrocesos con gustos de todo género: oímos la música de un pasodoble.

-Somos ese centro de atención de pensamientos en comunión. El público nos entiende…, y aplaude.

-Hemos derrotado el temor: sigue ahí, bufa, pero no tan fuerte.

-Dibujamos ese círculo natural que nos imprime carácter y nos hace un único ser con el capote y la muleta.

-Nos comunicamos con el gesto, con el pase, con la mirada, con la atención que nos recrea en la lucha que hierve, que declara intenciones con reglas no escritas.

-El negro es el manto que eleva los ánimos en esta encrucijada vespertina. Es la soledad tuya y mía.

Juan TOMÁS.

Frases taurinas

-Y el toro sabe, siempre sabe, que, sin faena, no hay vida.

-Se alza altivo ante ese quehacer que es arte.

-Mira con poderío, como aconsejamos en la existencia.

-La naturaleza no se distrae cuando hay esencia.

-Juramos amistad eterna con esta entrega que es pasión.

-Siento la herida de la vida, que viene con sangre, con humor, con soledad, con todo y con nada.

-La música la llevamos en el corazón, que siembra de amor todo lo que hacemos.

-El pase es la devoción entregada para asistir al juego en el albero del destino.

-Te he visto con claridad, y nos hemos juzgado como apasionados en el devenir festivo.

-Esbozamos sentimientos que se mantienen en el tiempo. Cuajamos amor.

-Contemplo la faena con el grito silente del que está en espíritu.

-Me sincero con tu porte en ese momento indeleble que nos hace gozar en la otra cara de la existencia. Eres fuerza.

Juan TOMÁS.

A propósito de una nueva exposición de Joaquina Illán

Marcados por el amor y el arte, entregados a ti

Sé bienvenido a la gracia de lo humano, al entendimiento antropológico que nos agudiza el ingenio y el amor. Repasamos los recuerdos en forma de pases, de cercanías, de complicidades, de posturas y de naturalezas dinámicas que gustan de sabores y de aromas a tradiciones y corazonadas.

Sé tú mismo en este viaje sincero, sin plazos, sin premuras, donde el tiempo lo pones tú, mientras jugamos con el espacio, que también lo enmarcas como quieres, pues toda obra esconde el secreto a voces de los sueños, que nos han de señalar el trazado de la felicidad y del enamoramiento perpetuo.

Sal de ese caparazón sin brillo de la rutina diaria, y busca la permanencia en los semblantes de toros y toreros, que nos unen a las miradas de aquellos que anduvieron en pos de la frontera de la empatía y del entendimiento.

Hemos detenido estos instantes precedentes por ti (enseguida los vas a contemplar), porque sabemos que nos reconocemos en tus gustos, en tus ensimismamientos, en lo que es serena complacencia por otear y entender en el otro la dignidad no descuidada. La voluntad del amor y del arte, con una entrega total, hoy se confunden en ti. Comunicamos.

Juan TOMÁS.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Comunicaciones primigenias

Los primeros pasos que damos en este mundo son cruciales, y nos significan más de lo que pensamos. Por eso, de vez en cuando, hay que repasarlos. Cuando hacemos examen de conciencia y de experiencia y miramos lo que fueron nuestras vidas damos con situaciones curiosas. A menudo uno echa en falta esos momentos en los que se contaba con el tiempo suficiente para contar y confesar lo que verdaderamente nos importaba. Esa etapa pasó ya, casi como una exhalación, influenciada por las prisas de un mundo transportado por conmociones y controversias casi permanentes. Deberíamos haber parado antes, o, por lo menos, haber levantado el pie del acelerador. Vivimos tan a remolque que apenas tenemos unos segundos para grabar en nuestras mentes lo que sucede.

El futuro posee una neutralidad que se puede volver inocua por el hecho de no habernos colocado en el escenario más conveniente. La visión que nos deberíamos imprimir parte de unas carencias de hidratación en las coyunturas definidas como más excelsas. Podríamos disfrutar más, si cayéramos en la cuenta de lo sencillo. Nos deberíamos poner manos a la obra para no conformarnos con lo que acontece.

Hay días en los que miramos con nostalgia las conversaciones con los abuelos, con los amigos, con los más cercanos, con los nuevos… Todo tenía, entonces, otra dimensión, un ritmo más entrañable. Ahora sabemos que aquello ofrecía visos de ser genuina felicidad, pues hasta la inocencia y la ingenuidad nos acompañaban. Damos gracias por aquellos tiempos que ojala se repitan en alguna otra era que esté por venir, aunque sea efímera. Aprendíamos mucho de aquellas conversaciones, de esos diálogos impredecibles, de las narraciones repetidas de cuentos ancestrales con moraleja.

Teñíamos la vida de un colorido especial, todo lo era, pese a ser reiterado y reiterativo. Aprendíamos a ser personas a base de tocar una y otra vez lo más sencillo, que siempre tenía un aroma compartido y solidario. Había olores que no hemos olvidado. De hecho, parece que aún llegan a nuestro rincón favorito.

Cuando miramos atrás, cuando nos volvemos un poco melancólicos, nos fijamos en algunas tardes que considerábamos muy nuestras, en las que hablábamos hasta bien entrada la noche de todo y de nada, y éramos dichosos hasta decir basta. El tiempo, entonces, vuelvo a indicar, iba más despacio. No teníamos prisa ni por empezar ni por acabar, ni siquiera para aprender. Cada cosa llegaba cuando debía hacerlo. Nos apoyábamos en las palabras para abundar en lo que creíamos importante de veras.

En esas tardes estaban los mejores y más allegados, la familia, los seres más queridos, los primeros compañeros de viaje… De algún modo han seguido ahí, aunque algo ocultos. Las premuras nos han conducido por otros derroteros. La comunicación primera, primigenia, primaria, era la base de unas existencias en las que se aprendía lo más relevante, esto es, los valores que nos han invitado a comportarnos de una u otra guisa. Añoramos aquella etapa. Lo malo es que pensamos que fue una coyuntura pretérita, cuando está a la vuelta de la esquina. Eso sí: tenemos que cambiar de camino para dar con ella. Que sea más pronto que tarde, o que no sea, depende de nuestra actitud. Eso es. Pongamos todos los mecanismos en funcionamiento para que sea una realidad el provecho de lo que hemos aprendido. Fuimos y podemos ser de nuevo. Tomar decisiones en firme es el sustento de lo que puede que hayamos considerado un sueño y no lo es. Probemos.

Juan TOMÁS FRUTOS.

lunes, 8 de junio de 2009

De Decano a Decano

Hay personas que no pasan desapercibidas por su especial condición humana; hay otras que sobresalen por su talento profesional; otras, singulares ellas, muestran unas dotes intuitivas excepcionales, y las hay que buscan con tesón determinados objetivos positivos en su existencia. Pocas son las que aúnan todo ello. En tal caso, el mérito es compartido por su genética, la mirada de los dioses y el desarrollo interior de una espiritualidad descollante. Es el caso que nos ocupa.

Hablo, y ya no doy más rodeos, de Don Carlos Valcárcel Mavor, nuestro insigne Decano de los periodistas de la Región. Recientemente, numerosas organizaciones profesionales con las que él ha tenido vinculación le rendíamos homenaje, un merecido homenaje, pues muchas de ellas, entre las que se encuentra la Asociación de la Prensa, no serían lo que son sin su empeño y dedicación.

Debemos resaltar que Don Carlos siempre está atento a cuanto ocurre en éste nuestro oficio, así como en tantos ámbitos; y nos invita, en todo momento, a seguir la pista a personas y eventos como buen maestro que es. Además, cree, como nosotros, en las reglas de este gremio que es sustento democrático y formativo.

Ha estado apegado, Don Carlos, con toda una generación de buenos amigos y de excelentes profesionales a las necesidades informativas de la ciudadanía, y, con mucha suerte para todos, ha conseguido una técnica expositiva y un vocabulario tan preciso como claro y brillante.

Como quiera que ahora, desde el Colegio Oficial de Periodistas de la Región de Murcia, que funciona en paralelo con la Asociación de la Prensa, queremos, entre nuestras prioridades, mirar la faena que desarrollan los buenos compañeros (en la doble acepción: en la personal y en la profesional), he decidido, me he permitido con humildad dirigirle unas palabras de felicitación por su ayuda, por su apoyo, por su voluntad y defensa del Periodismo, en la idea de ponerme a su disposición para cuanto precise de mí y, por su puesto, de la que él sabe que es su casa, la Asociación y el Colegio. De Decano a Decano, gracias, Don Carlos, por ser como es.

Juan TOMÁS FRUTOS,
Decano del Colegio Oficial de Periodistas de la Región de Murcia.

miércoles, 25 de marzo de 2009

En otra ocasión

Nos damos prisa, y no sé si eso es bueno. Nos hemos tomado la vida bien. Quedaremos en otra ocasión.