martes, 21 de octubre de 2008

En un nuevo balcón

Resulta que estoy muerto, y bien muerto, en este amor de desencuentros. .... Me gustaría ser optimista, me agradaría, hoy más que nada, no saber qué ha ocurrido. .... Si dudas de lo que llevas dentro, si vacilas sobre su pertenencia, estás sabiendo muy mucho. .... No te comprometas a una circunstancia que me rodea de caricias y que me obliga a no volver. .... No voy a sufrir más por un empecinamiento que me nubla la vista y que no me deja tomar la mejor de las decisiones. .... Me vuelvo medio frenético, medio loco, demente del todo, ante la perspectiva de este nuevo engaño. .... Soportaré todo, pero no aceptaré todo cuanto me traigas. Merezco un mejor propósito. .... Me enmiendo para vivir una paz que hasta ahora se me ha negado. .... Cultivas un fin en sí mismo y que aterriza como puede. .... No somos iguales a la nada, a lo que ocurre por un sitio de iguales. .... Me confundes con provocaciones terribles y distantes que me hacen mucho daño. .... Me apeno con esta fealdad que aterriza en un corazón nuevo. .... Sé que soy el feo, que otro es más guapo. No me importa: soy feliz a mi manera, tal y como me veo. .... Te estremeces ante el panorama de un aprendizaje diverso. Es terrible que hayamos aceptado tal estado de cosas. .... Me olvidas en un lugar de improvisados objetivos entre los que no cabe el mal. .... Te diré todo lo que siento cuando sienta menos pena. Nos abrazaremos. .... Hemos invertido los propósitos en este escenario sin obras por representar. .... Cuajas sabores y olvidos con infundados amores. No me aflijo. .... Experimentas el temor de una nueva batalla, y caes en ella. .... Dudaste con otro, en otra noche, porque insistió. Pasaste días de cierta vacilación, y ahora debo actuar yo. .... No te asustes, que no sucederá nada que no hayamos merecido. No hemos sido certeros y valientes. .... Me he acostumbrado a un bien y a un mal de fines coordinados. Nos lastimamos más de la cuenta. .... Hablamos de sentimientos que profundizan en lo más real. .... No voy a competir con alguien que sea más y mejor. Lo sé, me declaro perdedor, y, sin asustarme, me retiro. .... No vale la pena tanto despropósito. Has herido toda la vida en un instante. Y todavía me preguntas que dónde estaba yo cuando me dijiste que me querías. ¿Dónde estabas tú? ¿Quién te oyó? .... Hoy vivo la penumbra del anonimato que recicla posiciones y personalismos. Nos iremos muy lejos. .... Me asomo a ese nuevo balcón que recibe el aire de la conquista. No hay misericordia. .... Me abrumas con ese casto olvido que resume lo que no hemos sido capaces de entender.

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